Positivismo lógico
A principios del siglo XX sera evidente que el exagerado hincapié del positivismo en hablar sólo de lo que podía ser observado directamente, excluyendo de la ciencia conceptos como los de ‘átomo’ o ‘electrón’, era insostenible […] y los resultados de la investigación confirmaban que, aunque fuera indirectamente, la realidad de los átomos y los electrones (Holton). Por tanto, el positivismo cambió, y sus seguidores dieron con el modo de admitir dentro de la ciencia términos que parecían referirse a entidades no observables sin abandonar por ello el propósito fundamental del postivismo de erradicar la metafísica […] del discurso científicio (Leahey). Esto habla de cómo se cimentaba la ciencia. Ahí es nada. Habiéndose demostrado que la ciencia ha sido el método más poderoso (si no el único) para el avance del conocimiento, es tarea necesaria formalizar el método científico. Aquellos términos que se refieren a propiedades observables (color, distancia, peso…) se denominan términos observacionales. El problema consiste en que definiciones no observables directamente, pero sí inferibles (fuerza, masa…), son necesarias para explicar fenómenos, por lo que hay que darles validez, y eso lleva consigo el peligro de tener que admitir otras definiciones no tan evidentes (mente, conciencia, etc). ¿Cómo resolvió la epistemología este dilema? Complementando los términosobservacionales con los términos operacionales: dando validez únicamente a los términos que puedan definirse directamente en función de términos observables (ej.: masa es el peso de un objeto a nivel del mar). Este momento de la ciencia debería haber ocurrido con banda sonora épica de fondo y en full HD.
Así, el operacionalismo consiste en que las teorías científicas, compuestas de axiomas teóricos, resultan válidos porque cada término tiene una definición operacional, es decir, que puede relacionarse sistemáticamente con observaciones.